El precio de la PlayStation 5 ha aumentado considerablemente desde su lanzamiento, pasando de £450 en 2020 a £570 en la actualidad, lo que representa un incremento sin precedentes en el costo de una consola. Este aumento se atribuye en parte a la crisis en el suministro de memoria, lo que ha llevado a Sony a considerar retrasar el lanzamiento de la PS6 hasta 2028 o 2029, según Bloomberg.
La situación actual ha generado incertidumbre entre los jugadores, ya que la percepción de la accesibilidad de las consolas ha cambiado. Mientras que en 2013 el modelo básico de PS4 costaba $399, hoy en día el precio del PS5 y sus juegos supera los $60, lo que plantea preguntas sobre el futuro del juego en consola. Además, el mercado de PC gaming presenta costos aún más altos, lo que complica la decisión de cambiar de plataforma.
Con la exclusividad de títulos como Ghost of Yōtei, Sony parece estar enfocándose en mantener sus juegos más populares en sus propias consolas, alejándose de la tendencia de llevar grandes lanzamientos a PC. Este cambio de estrategia podría afectar la base de jugadores que antes disfrutaban de la experiencia de PlayStation en otras plataformas.