El nuevo parche de World of Warcraft ha generado controversia entre los jugadores debido al sistema de acceso a las incursiones, que impone un periodo de espera de siete días tanto en el modo de historia como en el Looking For Raid (LFR). Esta decisión ha sido percibida como un obstáculo para aquellos que buscan disfrutar de la narrativa del juego.
El modo historia, que pretende ofrecer una experiencia más accesible dentro de The Worldsoul Saga, parece verse afectado por esta limitación, lo que ha llevado a algunos jugadores a cuestionar la intención de Blizzard de hacer la historia más comprensible y disfrutada por todos. A pesar de esto, se han destacado momentos interesantes en la trama, así como desarrollos de personajes que han capturado el interés de la comunidad.
Aquellos que intentaron participar en la nueva incursión, Voidspire, encontraron desafíos en su mecánica, especialmente con los ataques de los dragones. Aunque la experiencia fue gratificante, muchos jugadores, incluidos los veteranos, se sintieron frustrados por la falta de preparación de sus compañeros en el juego.
La división de las incursiones en segmentos más pequeños ha sido bien recibida, ya que permite contar una historia más amplia a lo largo del parche. Sin embargo, la espera de una semana para acceder a la culminación de la narrativa sigue siendo un punto de debate entre los jugadores.