El reciente lanzamiento de Highguard, el shooter heroico de servicio en vivo de Wildlight Entertainment, no logró mantener el interés de los jugadores, lo que resultó en una rápida pérdida de usuarios tras su estreno el 26 de enero. Las dificultades comenzaron a surgir poco después de que el título fue presentado en The Game Awards en diciembre, y el apoyo financiero de Tencent disminuyó casi de inmediato.
El desarrollo del juego estuvo marcado por un cambio significativo en su diseño, un giro que se realizó sin el feedback de una comunidad más amplia, lo que algunos empleados consideran un error crítico. Los desarrolladores, que contaban con experiencia previa en Apex Legends, intentaron replicar su éxito, pero la falta de pruebas públicas limitadas a personal interno y algunos testers externos dificultó la identificación de problemas antes del lanzamiento.
Dos semanas después del estreno, la mayoría del personal de Wildlight fue despedido, dejando en evidencia cómo el deseo de mantener secretos sobre el desarrollo pudo haber contribuido al fracaso del juego. A pesar de ser un título con un fuerte potencial, la falta de interacción con los jugadores y la complejidad en la jugabilidad se señalaron como factores que llevaron a su rápida caída.