El videojuego The Lord of the Rings, Vol. I, lanzado en 1990 por Interplay, presenta aspectos sorprendentes de la obra de J.R.R. Tolkien que podrían pasar desapercibidos para quienes solo conocen las películas de Peter Jackson. Entre las curiosidades, se revela que el verdadero nombre de Sam Gamgee en Westron era Banazîr Galpsi y que Sauron fue, en sus inicios, un teniente del auténtico señor oscuro conocido como Melkor o Morgoth.
La narrativa del juego comienza con un mago que instruye a Frodo para que venda su casa y arroje su herencia a un volcán. En la versión CD, esta introducción incluye fragmentos de la adaptación de Ralph Bakshi de 1978. Tras esta presentación, los personajes Frodo, Samwise y Pippin esperan al jugador fuera de Bag End, listos para embarcarse en su peligrosa aventura.
A pesar de su antigüedad, el juego destaca por sus mecánicas innovadoras, que sorprenden a los jugadores contemporáneos. La velocidad a la que corre el juego en un CPU moderno es notable, lo que permite experimentar un ciclo día/noche que, en su momento, fue bastante avanzado para su época.