Recientemente, el juego Crimson Desert ha sido objeto de controversia debido a la inclusión de arte generado por inteligencia artificial en su contenido, lo que llevó a la desarrolladora Pearl Abyss a ofrecer disculpas a los jugadores. Aunque la compañía utilizó herramientas de IA durante las etapas iniciales de desarrollo, estos activos no fueron reemplazados antes del lanzamiento, lo que ocasionó la inclusión de elementos inadecuados en el juego.
Este incidente no es único, ya que otros títulos como Call of Duty y Battlefield 6 también han enfrentado críticas por el uso de IA. La situación recuerda a casos previos con juegos como Expedition 33 y Anno 117, donde se presentaron problemas similares. La controversia ha llevado a figuras de la industria, como el ex presidente de Blizzard, Mike Ybarra, a cuestionar la necesidad de disculparse, sugiriendo que la IA será una parte integral de todos los videojuegos en el futuro.
Las proyecciones para el uso de la IA en el desarrollo de videojuegos son significativas, con Square Enix planeando que un 70% de su control de calidad sea manejado por IA para 2027. A pesar de las críticas, la tendencia hacia la automatización en el diseño de juegos parece estar en aumento, lo que genera un debate sobre la calidad de los activos generados por IA y su impacto en la experiencia del jugador.