Las negociaciones entre el gobierno de Kenia y Microsoft han enfrentado obstáculos significativos, lo que ha llevado a un estancamiento en la construcción de un posible centro de datos de gran envergadura en el país. Según fuentes cercanas, las diferencias giran en torno a los pagos anuales que Microsoft y sus socios exigían al gobierno, quien no pudo garantizar las cantidades solicitadas.
El presidente de Microsoft, Brad Smith, había descrito este proyecto como un avance crucial para la disponibilidad de tecnología digital en Kenia. Se había planificado que el centro de datos, que utilizaría energía geotérmica en Olkaria, comenzara su primera fase con una inversión de $1 mil millones, y se esperaba que comenzara a operar en aproximadamente dos años.
A pesar de estos contratiempos, el secretario principal del Ministerio de Información de Kenia, John Tanui, afirmó que las conversaciones no han fracasado y que el proyecto sigue en pie, aunque requiere reestructuración. Además, el presidente William Ruto ha señalado que el país necesita mejorar su infraestructura energética, con el objetivo de alcanzar 10,000 megavatios para 2030.