Thomson Reuters ha invertido aproximadamente $40 millones en el desarrollo de su propio modelo de inteligencia artificial llamado "Thomson", el cual está diseñado para tareas legales. Este modelo se construyó utilizando la plataforma Qwen de Alibaba y fue entrenado con datos internos de la empresa y la experiencia de expertos en el dominio.
"Thomson" será utilizado inicialmente para la revisión de documentos, mientras que una versión más pequeña se lanzará bajo una licencia no comercial. Aunque en pruebas ha superado a competidores como GPT-5.4 únicamente cuando tiene acceso a contenido exclusivo de la empresa, su rendimiento general en comparación con otros modelos sigue siendo un tema de debate.
La compañía ha trabajado junto al Imperial College para adaptar el modelo chino, garantizando su seguridad y neutralidad política. Hasta ahora, menos del 10 por ciento del contenido disponible ha sido utilizado en el entrenamiento, lo que sugiere un amplio margen para futuras mejoras.
En comparación con otros modelos, "Thomson" muestra resultados mixtos en diferentes benchmarks, aunque destaca en el seguimiento de instrucciones. Según sus propias métricas, en el Stanford LegalBench, el modelo obtiene una puntuación de 0.823, lo que lo coloca detrás de Gemini 3.1 Pro y GPT-5.5.