El pasado domingo, una gran cantidad de jugadores de League of Legends se encontraron imposibilitados de acceder al juego, quedándose atrapados en la pantalla de carga inicial. A medida que los usuarios buscaban soluciones, se dieron cuenta de que el problema estaba relacionado con un certificado SSL caducado que impedía la conexión del cliente al servidor.
Riot Games reconoció que estaba "investigando el problema" mientras los jugadores analizaban los registros de error del cliente. El protocolo SSL, que asegura conexiones cifradas entre servidores y clientes, dejó de funcionar correctamente debido a que el certificado no fue renovado a tiempo. Aunque la compañía no ha confirmado oficialmente la causa, los jugadores lograron sortear el inconveniente retrocediendo la fecha de su sistema a un momento anterior a la expiración del certificado.
La situación ha generado frustración entre la comunidad, ya que la falta de renovación de este tipo de certificados es un fallo que podría haberse evitado. La importancia de mantener actualizados estos elementos de seguridad es crucial para garantizar un acceso fluido a los servicios en línea, especialmente en juegos con alta demanda como League of Legends.