Un tribunal federal en San Francisco determinó que la decisión del Pentágono de clasificar a Anthropic como un riesgo en la cadena de suministro fue ilegal. Esta decisión se basó en la violación de la Primera Enmienda por parte del Departamento de Defensa, que tomó acciones en represalia por las críticas públicas de la empresa hacia la política gubernamental de inteligencia artificial.
En marzo, el Departamento de Guerra catalogó a Anthropic como un riesgo tras el fracaso de las negociaciones sobre el uso militar de los modelos de IA Claude. La empresa solicitaba garantías de que su tecnología no se utilizaría para armas autónomas o vigilancia masiva, mientras que el Pentágono exigía acceso sin restricciones. A raíz de esto, Anthropic presentó demandas tanto en San Francisco como en Washington.
Aunque el caso de Washington sigue pendiente, la empresa permanece en la lista negra técnicamente. La decisión del tribunal de San Francisco es relevante, especialmente con la próxima salida a bolsa de Anthropic prevista para este otoño, lo que podría complicar la situación a medida que el gobierno aumenta el uso de la IA.