Microsoft Gaming ha compartido un mensaje positivo sobre su futuro bajo la dirección de su nuevo CEO, Phil Spencer. La organización, que ha demostrado su capacidad para adaptarse a lo largo de las décadas, se apoya en un sólido portafolio de franquicias establecidas y en nuevas apuestas que responden a la demanda de los jugadores. Sin embargo, a pesar de la optimista declaración de Booty, el término "despidos" no se menciona explícitamente.
Aunque se afirma que no habrá "cambios organizativos", el contexto sugiere que la reestructuración podría conllevar ajustes en el personal. Esta situación se da tras la adquisición de Activision Blizzard por parte de Microsoft, que resultó en miles de despidos en su división de juegos. Así, el mensaje actual de Booty podría ser un alivio momentáneo, pero la incertidumbre sobre posibles despidos futuros persiste.
El cambio de liderazgo suele traer consigo nuevas ideas y prioridades, lo que podría afectar la estructura interna de la compañía en el futuro cercano.