El estado de Nueva York ha presentado una demanda contra Valve, acusando a la empresa de violar sus leyes sobre juegos de azar a través de las loot boxes. La queja sostiene que estas mecánicas "permiten el juego al atraer a los usuarios a pagar por la oportunidad de ganar un objeto virtual raro de gran valor monetario". Se argumenta que Valve ha generado miles de millones de dólares al incitar a los jugadores, muchos de ellos adolescentes o menores, a participar en actividades de juego que podrían ser perjudiciales.
La demanda busca detener de manera permanente las prácticas de juego ilegal de Valve y exige el pago de multas. En un comunicado, la fiscal general del estado mencionó que las características de los juegos son adictivas y nocivas, lo que justifica la acción legal para proteger a los ciudadanos de Nueva York.
Sin embargo, la declaración del estado también incluyó comentarios sobre la supuesta conexión entre los videojuegos violentos y la violencia armada, un tema que ha sido objeto de debate durante años. Aunque la demanda se centra en el juego ilegal, esta afirmación sobre la violencia en los videojuegos ha sido considerada irrelevante y no respaldada por evidencia concreta.