El videojuego Caves of Qud, conocido por su complejidad y su simulación de un futuro surrealista, ha captado la atención de los desarrolladores. En una reciente entrevista, Brian Bucklew, co-creador del juego, destacó que a pesar de las innovaciones, aún se está aprovechando solo una fracción de la capacidad de procesamiento y red de los equipos modernos.
Bucklew mencionó que muchos juegos, especialmente en el ámbito de los triple-A, no han logrado adaptarse a la potencia actual de computación y redes. Según él, mientras la mayoría de los usuarios cuentan con velocidades de descarga de al menos 25 megabits, muchos videojuegos siguen limitándose a un rendimiento de un megabit. Esto plantea la pregunta de qué ocurriría si se saturara esa capacidad con experiencias de juego más complejas.
Además, Bucklew explicó que, aunque los gráficos de juegos como Call of Duty son visualmente impresionantes, la carga en las CPU es mínima, ya que se basa en simulaciones sencillas. En contraste, títulos que utilizan generación procedural, como Dwarf Fortress y Caves of Qud, requieren un mayor procesamiento por parte de la CPU, ya que sus resultados son menos predecibles y más dinámicos.