El equipo de TU Wien ha logrado establecer un nuevo récord mundial según Guinness, al grabar un código QR en una capa de cerámica delgada, lo que representa un avance significativo en el almacenamiento de datos. Este código, con píxeles de solo 49 nanómetros, es tan diminuto que solo puede ser reconocido mediante un microscopio electrónico.
El proceso de verificación involucró el uso del microscopio para analizar el código y luego proyectarlo en un monitor, que fue escaneado con un teléfono para confirmar su funcionalidad. Este desarrollo, realizado en colaboración con la empresa Cerabyte, abre nuevas posibilidades para el almacenamiento de datos en el futuro.
Alexander Kirnbaure, del Departamento de Ciencia de Materiales de Películas Delgadas en TU Wien, destacó que este enfoque de grabar información en materiales estables y duraderos es similar al utilizado por culturas antiguas. Según el informe, estos medios de almacenamiento cerámico tienen una vida útil prolongada y no requieren energía ni refrigeración, lo que podría ayudar a reducir las emisiones globales de CO₂.