La llegada de la Temporada 2 de Call of Duty: Black Ops 7 marca el regreso de uno de los modos más destacados de la franquicia, Safeguard, que había estado ausente desde Black Ops 4. Este modo, inicialmente introducido en Black Ops 3, consiste en dos equipos que deben escoltar un robot a través del mapa, ofreciendo una experiencia de juego intensa y continua.
La jugabilidad en Black Ops 7 se siente más fluida que nunca, gracias a las técnicas de movimiento mejoradas que permiten a los jugadores reincorporarse rápidamente a la acción. Además, los nuevos gadgets como los Needle Drones explosivos y las Point Turrets defensivas añaden una capa estratégica que puede desestabilizar a los equipos dominantes.
La nostálgica incorporación del mapa Slums de Black Ops 2 para este modo ha sido bien recibida, y se espera que el mapa Yemen, rebautizado como Cliff Town, también regrese a mitad de temporada. El diseño de los mapas en Black Ops 7 favorece el juego basado en objetivos, creando un entorno dinámico donde el control del robot es crucial para la victoria.