El mundo de Crimson Desert presenta numerosos desafíos, destacando los acertijos y las puertas cerradas que los jugadores deben desbloquear. En este juego, la mecánica de llaves ha causado cierta frustración entre los usuarios debido a su falta de claridad. En lugar de tener llaves específicas para cada puerta, se utilizan artículos genéricos que pueden abrir cualquier puerta cerrada, salvo algunas que son parte de misiones.
Un aspecto problemático es que no hay forma de saber si una puerta está cerrada hasta que se intenta abrirla. Este sistema ha llevado a los jugadores a perder llaves sin querer, ya que al acercarse a una puerta se consume automáticamente el artículo de llave, sin advertencia previa. La sensibilidad del control también ha contribuido a bloqueos accidentales, como el caso de un jugador que, al caminar, terminó abriendo una puerta no deseada.
Con casi 50 horas de juego, se ha notado que no existe almacenamiento para estos artículos de llave, lo que dificulta su manejo. Aunque se pueden adquirir en las ciudades y encontrarlos en botines, la gestión de estos objetos se convierte en un desafío, especialmente cuando se necesitan para avanzar en el juego. Esta situación ha generado dudas sobre si este diseño es intencional o un descuido del desarrollo del juego.