El lanzamiento de DLSS 5 ha causado una gran controversia en la industria de los videojuegos. Algunos desarrolladores han expresado su descontento, calificando la tecnología como "despectiva" hacia la dirección artística intencionada de sus obras. Esta nueva herramienta de renderizado basada en inteligencia artificial ha sido recibida con escepticismo, especialmente entre aquellos que temen que el uso de modelos generativos pueda poner en peligro la calidad del trabajo manual.
Personas como Dave Oshry, cofundador de New Blood Interactive, han manifestado su preocupación, sugiriendo que los desarrolladores y jugadores deben oponerse a este tipo de tecnologías, similar a cómo lo hicieron con los NFTs y los juegos de criptomonedas. Oshry también criticó el costo de la tecnología, mencionando que se requerirán dos unidades de RTX 5090 para ejecutar la demostración de DLSS 5, aunque Nvidia ha afirmado que eventualmente funcionará con una sola GPU de alta gama.
A pesar de que DLSS 5 utiliza activos preexistentes para mejorar su realismo visual, los desarrolladores temen que la dependencia de la inteligencia artificial pueda llevar a despidos masivos en la industria. La situación ha generado un debate sobre el futuro del arte en los videojuegos y si es viable continuar creando arte manual cuando la IA puede generar resultados de manera rápida y económica.