Meta se enfrenta a una demanda colectiva por parte de autores como Richard Kadrey, Sarah Silverman y Christopher Golden, quienes acusan a la compañía de haber utilizado versiones pirateadas de libros con el fin de entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Un tribunal de California dictó el año pasado que el uso de estos libros para entrenar su modelo Llama LLM podría considerarse un uso justo, aunque Meta aún enfrenta cargos por infracción de derechos de autor debido a la descarga y distribución de los mismos a través de BitTorrent.
La empresa ha admitido haber obtenido los libros mediante bibliotecas en la sombra y utilizando agregadores como Anna’s Archive. Este proceso de transferencia implica que Meta no solo descargaba el contenido, sino que también lo compartía con otros usuarios. Los autores afirman que esto constituye una infracción directa de los derechos de autor.
Además, la defensa de Meta sostiene que el hecho de subir libros pirateados a terceros a través de BitTorrent debería clasificarse como uso justo. La compañía argumenta que el uso de BitTorrent era fundamental para obtener los datos en grandes cantidades, argumentando que esta técnica fue necesaria para acceder a los conjuntos de datos de manera eficiente y confiable.