En 1989, Robert Garriott, en su papel como ejecutivo de Origin Systems, abordó la preocupante situación de la industria de los videojuegos durante la Computer Game Developers Conference. En un panel que incluía a importantes editores de la época, Garriott discutió sobre la disminución de las ventas de juegos de PC, a pesar del crecimiento anual del 15-25% en la industria.
Garriott señaló que el aumento en el número de títulos, que creció entre un 25-50%, provocó una disminución en las ventas por título. Atribuyó esta caída a varios factores, incluyendo el auge del Nintendo Entertainment System, aunque consideró que este era un "chivo expiatorio". Según él, los juegos de rol y estrategia más complejos no eran viables en consolas, pero aún así las ventas de PC también se veían afectadas.
El ejecutivo de Origin Systems mencionó que la caída en las ventas de hardware de marcas como Apple, Commodore y Dell también impactó en el mercado. La proliferación de productos, o "demasiados videojuegos", fue otra de las causas que identificó para la crisis que enfrentaba el sector en ese momento.