OpenAI ha decidido finalizar su contrato con la herramienta de codificación AI, Cursor, tras la adquisición de esta última por SpaceX, citando la historia de incumplimientos contractuales de las empresas de Elon Musk. La terminación del contrato será efectiva el 12 de noviembre de 2026, cumpliendo con el plazo máximo de aviso permitido según el acuerdo.
La compañía ha expresado dudas sobre la capacidad de SpaceX para cumplir con los términos del servicio, lo que ha llevado a esta decisión. OpenAI asegura que este movimiento responde a la falta de confianza en Musk, y no es un ataque contra la comunidad de desarrolladores de herramientas de codificación AI en general. Según el cofundador de Cursor, Michael Truell, los modelos de OpenAI solo representaban el cinco por ciento del tráfico de su plataforma.
El conflicto entre OpenAI y Musk ha escalado en los últimos años, involucrando acusaciones de violaciones contractuales relacionadas con acuerdos previos, incluyendo uno con Twitter que permitía a OpenAI acceder a datos de tweets. OpenAI también ha subrayado la importancia de la seguridad en el contexto de su próximo modelo Astra, que contará con capacidades cibernéticas avanzadas.