OpenAI ha desarrollado un sistema de seguridad denominado Private Safety Processing que permite a los clientes empresariales utilizar modelos avanzados de inteligencia artificial sin almacenar sus datos. Esta innovadora tecnología detecta patrones de abuso a través de interacciones relacionadas, garantizando la no retención de datos tras el procesamiento, lo que significa que no se conserva información después del análisis.
La compañía asegura que solo recibe una señal de seguridad limitada que indica el tipo y la gravedad de la actividad, sin acceder a las entradas o salidas reales. Aleah Houze, responsable de Política de Producto en OpenAI, destacó que los riesgos suelen hacerse evidentes solo tras múltiples conversaciones. En comparación, su competidor Anthropic requiere una retención de datos de 30 días para sus modelos más potentes, como Fable 5.
Se anticipa que un documento técnico detallando este sistema se publicará en el mes de septiembre, ofreciendo más información sobre su funcionamiento y características.