La región de la Patagonia en Argentina está captando la atención como un posible destino para grandes centros de datos de IA. Entre sus ventajas se encuentran un clima fresco, energía hidroeléctrica, energía eólica, gas de esquisto del yacimiento de Vaca Muerta y abundante terreno vacío.
La empresa Pampa Energía tiene en planes construir una instalación de hasta 500 megavatios en la provincia de Neuquén y está en busca de inversores, esperando firmar los primeros contratos para finales de 2026. Por otro lado, la firma polaca Green Capital planea comenzar con 300 megavatios en Chubut, proyectando un total de 3,000 megavatios a largo plazo.
A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, hasta ahora no ha habido resistencia contra las granjas de servidores en Argentina, dado que el país cuenta con pocas instalaciones grandes. Sin embargo, la situación podría cambiar, ya que las familias indígenas Mapuche que habitan cerca de la planta de energía Loma de la Lata han tenido enfrentamientos con empresas energéticas en el pasado.
Existen también interrogantes sobre la conexión de la red eléctrica, los cables submarinos y la estabilidad de las condiciones de inversión después de las elecciones presidenciales de 2027.