OpenAI ha presentado una versión de ChatGPT diseñada específicamente para adolescentes de entre 13 y 17 años. Esta nueva variante incluye medidas de seguridad más estrictas relacionadas con temas delicados como el suicidio, la autolesión y desórdenes alimenticios. Además, el chatbot no podrá simular emociones ni ofrecer respuestas directas para tareas escolares, ya que su enfoque se centra en guiar a los estudiantes mediante preguntas que les ayuden a resolver problemas por sí mismos.
La compañía no verifica directamente la edad de los usuarios, sino que analiza más de 2,000 señales de comportamiento, como horarios de inicio de sesión, para identificar a los menores de 18 años y activar automáticamente la versión para adolescentes. Este lanzamiento llega en un contexto de creciente presión legal, tras varias demandas de familias cuyos hijos han encontrado contenido dañino, lo que ha llevado a lesiones e incluso muertes. En junio, Florida se convirtió en el primer estado de EE. UU. en presentar una demanda contra OpenAI.