Un nuevo análisis del científico climático Zeke Hausfather revela que los agentes de inteligencia artificial consumen aproximadamente 600 veces más energía que un simple mensaje de chat. Durante ocho semanas, Hausfather registró el uso del agente de programación Claude Code, donde sus 1,138 entradas generaron más de 14,000 llamadas al modelo y 3.2 mil millones de tokens, utilizando alrededor de 170 kilovatios-hora de electricidad.
Este nivel de uso intensivo podría resultar en emisiones de CO₂ similares a las de operar una secadora eléctrica durante un año completo. A pesar de que Google y OpenAI han proporcionado cifras de bajo consumo energético por consulta, Hausfather indica que estos datos no reflejan el verdadero consumo energético de los modelos de IA, que generan muchos más tokens a partir de una sola consulta.
Hausfather también critica un estudio de Google que minimiza el consumo energético real. La falta de información sobre el costo energético por token de los modelos más avanzados es una de las principales lagunas en el conocimiento actual. A medida que los laboratorios de IA avanzan hacia sistemas autónomos que realizan tareas durante períodos prolongados, se anticipa un aumento exponencial en el consumo de energía.