Un demandante en Connecticut, Matthew Elliott, intentó manipular un posible sistema de revisión automatizada al incorporar instrucciones invisibles en sus documentos judiciales. Utilizó un texto blanco diminuto sobre un fondo blanco, lo que lo hacía prácticamente indetectable para los humanos, pero legible por modelos de lenguaje. Este intento fue descubierto por el tribunal debido a un inusual espacio en blanco en los archivos presentados.
La corte, liderada por el juez Walter Spader Jr., programó una audiencia y advirtió a Elliott sobre las consecuencias de ocultar texto en documentos legales. A pesar de la advertencia, el demandante continuó su estrategia, incluyendo enlaces de YouTube y comentarios sarcásticos en presentaciones posteriores. Elliott había presentado una demanda contra el New York Bariatric Group en octubre de 2025, alegando violaciones de privacidad de datos y discriminación.
En su fallo de 14 páginas, el juez Spader enfatizó que los tribunales de Connecticut no utilizan sistemas de inteligencia artificial para revisar o decidir sobre las presentaciones. Aunque las instrucciones ocultas no afectaron el resultado del caso, la intención de influir en un sistema automatizado fue considerada inapropiada, comparándola con la comunicación encubierta con un jurado durante un juicio.