Un nuevo estudio advierte que la adopción de inteligencia artificial (IA) por parte de las empresas podría amenazar la experiencia profesional en diversas ocupaciones. Nolan Lovett, de la Universidad de Operaciones Especiales de la OTAN, argumenta que al reemplazar puestos de nivel inicial con IA, las compañías obtienen el 100% de las ganancias en eficiencia, mientras que el deterioro de la experiencia se distribuye entre todas las organizaciones que comparten el mismo talento.
Este fenómeno se asemeja a la "tragedia de los comunes" descrita por el ecólogo Garrett Hardin en 1968, donde decisiones individuales racionales llevan a la destrucción de recursos compartidos. Lovett destaca que la eliminación directa de puestos iniciales y la productividad acelerada de los trabajadores junior, gracias a la asistencia de IA, impiden el desarrollo de un conocimiento profundo necesario para supervisar efectivamente los sistemas de IA.
El estudio señala que sin esta experiencia, se vuelve difícil identificar errores específicos en los resultados generados por IA, lo que plantea un nuevo desafío en la validación de la información producida por estas tecnologías. La dependencia creciente de la IA podría, por lo tanto, erosionar las bases mismas de la experiencia profesional en diversas disciplinas.