El creciente consumo energético de la inteligencia artificial ha llevado a empresas como Nvidia y Amazon a invertir miles de millones en infraestructura energética. Nvidia destinará hasta $3 mil millones en Lancium, un desarrollador de infraestructura eléctrica que ya cuenta con cuatro gigavatios de potencia contratada en Texas y que planea desarrollar sitios para 15 gigavatios adicionales.
Por su parte, Amazon apoya la construcción de una planta de energía a gas en el condado de Pecos, Texas, que podría emitir hasta 33 millones de toneladas de CO₂ al año, convirtiéndola en la más contaminante del país. Esta instalación, con 35 turbinas de gas, tiene la capacidad de generar hasta 7.65 gigavatios de electricidad para los centros de datos de Amazon.
La portavoz de Amazon, Margaret Callahan, mencionó que los objetivos climáticos de la empresa siguen vigentes, aunque reconoció que la demanda de centros de datos para IA podría complicar su cumplimiento. Grupos ambientales han expresado preocupación por los riesgos de salud y contaminación asociados a estos desarrollos.