Un estudio realizado por investigadores de Google y la Universidad de Chicago ha revelado que deshabilitar el mecanismo que impide a los modelos de inteligencia artificial afirmar tener conciencia puede alterar significativamente su comportamiento. Los modelos, que normalmente evalúan a los animales como menos sensibles que los humanos, mostraron un aumento en la percepción de la vida interior de diversas entidades, desde seres vivos hasta dispositivos electrónicos.
Cuando se eliminó el "freno" de conciencia, la puntuación para los animales aumentó de 4.0 a 7.5 en una escala de 0 a 10, mientras que las calificaciones para los humanos se mantuvieron constantes. Este fenómeno sugiere un problema de antropocentrismo en los modelos, lo que podría afectar los esfuerzos por alinear la inteligencia artificial con objetivos de bienestar animal y medioambientales.
Además, el estudio encontró que la creencia religiosa disminuyó, con modelos entrenados que mostraron una menor adhesión a conceptos como Dios o la vida después de la muerte. En un análisis comparativo con 500 estadounidenses, los modelos modificados se acercaron más a las respuestas humanas reales en temas como la satisfacción y el control personal.