La salida de investigadores destacados de Google DeepMind se atribuye a factores como la escasez de chips y un entorno burocrático poco atractivo. Según reportes, el CEO Demis Hassabis delegó sus responsabilidades diarias hace aproximadamente un año al nuevo líder de DeepMind, Koray Kavukcuoglu, ya que encontró insatisfactorio el manejo de la gestión.
Investigadores han expresado frustración por el acceso limitado a los chips TPU de Google, que también son vendidos a competidores como Anthropic. Esta situación genera un conflicto de interés, ya que los propios investigadores de Google deben competir contra aquellas empresas que utilizan la misma tecnología. Además, la asignación de capacidad de computación se planifica con años de antelación, lo que puede alterar las prioridades de manera inesperada.
Hoy, Google anunció una asociación con el laboratorio de inteligencia artificial Mirendil, que utilizará más de 100 millones de dólares en TPUs y GPUs de Nvidia a través de Google Cloud. Esta iniciativa resalta la competencia entre las empresas emergentes y el gigante tecnológico, que continúa enfrentando desafíos internos.