Stop Killing Games ha logrado un avance significativo en los últimos dos años, destacando la participación de 1.3 millones de personas que firmaron una petición que exige la consideración del asunto por parte de la Unión Europea. La promesa de Ubisoft, dirigida por su CEO Yves Guillemot, de no repetir errores pasados ha sido un punto importante en este proceso.
En un anuncio reciente, Ross Scott reveló la creación de dos ONG oficiales, una en la UE y otra en EE. UU. Estas organizaciones no gubernamentales buscarán abordar temas relacionados con la industria de los videojuegos y realizar acciones de cabildeo a largo plazo. Scott mencionó que la iniciativa tiene como objetivo influir en legislaciones como la Iniciativa de Ciudadanos y la revisión de la Directiva de Contenido Digital.
El nuevo enfoque de Stop Killing Games también permitirá una mayor vigilancia sobre el cierre de juegos, facilitando la creación de recursos para ayudar a los jugadores a reportar estos incidentes a las agencias de protección al consumidor. Aunque Scott ha expresado su agotamiento con el tema, la dirección de las ONG estará a cargo de Moritz Katzner, un operador político alemán que ha estado involucrado en el proyecto desde 2025.