La dependencia de Europa en el mantenimiento del F-35 Lightning II podría ser menor de lo que se pensaba. Gijs Tuinman, secretario de defensa de los Países Bajos, sugirió que las fuerzas armadas europeas podrían modificar el software del caza, similar a como se hace con un iPhone. Esto indicaría que, en caso de necesidad, podrían implementar soluciones propias sin depender completamente de Lockheed Martin.
En una intervención en el programa BNR's Boekestijn en De Wijk, Tuinman comentó que el F-35 es un producto compartido, destacando que los motores son fabricados por Rolls-Royce, lo que refuerza la idea de colaboración entre los aliados. Sin embargo, su declaración ha sido recibida con escepticismo por expertos como los de Aviationist, quienes advierten que la modificación del software sería solo una parte de un sistema más amplio que incluye cadenas de suministro controladas y sistemas de distribución seguros.
Aunque la posibilidad de modificar el software del avión es intrigante, se requerirían también sistemas alternativos para reemplazar las infraestructuras globales de mantenimiento y planificación de misiones que actualmente utiliza el F-35, como ALIS y su sucesor, ODIN.