Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute ha logrado diseñar y construir 16 virus funcionales en el laboratorio mediante un modelo de inteligencia artificial llamado Evo. Este trabajo, que fue publicado en la revista Science, representa un avance significativo en la investigación sobre virus sintéticos, ya que estos organismos no existen en la naturaleza.
El modelo Evo fue capaz de proponer hasta 700,000 genomas posibles, de los cuales se sintetizaron 285 secuencias químicamente y se insertaron en bacterias. De estas, 16 lograron producir virus que se replican eficientemente. A diferencia de versiones débiles de virus existentes, los nuevos virus demuestran ser tan robustos como los naturales, incluso algunos replicándose más rápido que el Phi X-174.
Este trabajo ha generado interés en la comunidad científica, aunque expertos como Oliver Crook de la Universidad de Oxford, advierten que la investigación no introduce conceptos fundamentalmente nuevos, pues los virus diseñados son muy similares a especies naturales. Además, se ha hecho evidente la falta de regulación en bioseguridad para este tipo de investigaciones, especialmente tras la reciente política de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. sobre la investigación en ciencias de la vida de alto riesgo.