Las solicitudes de medidas provisionales en los tribunales laborales de Gran Bretaña han aumentado drásticamente, alcanzando un incremento de hasta cien veces. Esta situación se debe a que los trabajadores están utilizando herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Grok para redactar reclamaciones legales sin coste, eludiendo así los honorarios de los abogados.
Según un memorando de los presidentes de los tribunales, Barry Clarke y Susan Walker, las reclamaciones crecieron un 39 por ciento en el año que finalizó en marzo de 2026, mientras que el número de casos pendientes aumentó un 55 por ciento, alcanzando las 64,000 peticiones no resueltas. Muchos de estos documentos generados por IA son extensos, con cientos de páginas que incluyen leyes inventadas y demandas poco realistas.
La situación podría empeorar aún más debido a la nueva Ley de Derechos Laborales, que introduce alrededor de 25 nuevos motivos para reclamaciones y elimina los límites de compensación. Esto provoca que los empleadores deban invertir más recursos en responder a estas reclamaciones, sean legítimas o no. Se observa una crisis similar en Estados Unidos, donde un juez federal ha calificado las demandas generadas por IA como una "amenaza existencial para los tribunales federales".