La inteligencia artificial se ha convertido en un tema central en las campañas políticas de Estados Unidos, siendo mencionada en casi el 40 por ciento de las contiendas para la Cámara, el Senado y las gubernaturas. Un análisis de más de 1,200 sitios web de candidatos activos revela que su importancia ha superado a temas tradicionales como Israel y el racismo.
Los candidatos demócratas abordan la inteligencia artificial con el doble de frecuencia que los republicanos, centrándose en riesgos, regulación y seguridad infantil. Por otro lado, los republicanos tienden a enfatizar la seguridad nacional y la competencia con China. La discusión también se ha ampliado a los costos eléctricos, el uso del agua y el impacto en el territorio vinculado a los centros de datos.
Las encuestas indican que una mayoría de estadounidenses expresa escepticismo hacia la inteligencia artificial y manifiesta preocupaciones sobre la posible pérdida de empleos como consecuencia de su implementación. Este cambio en el enfoque de los temas de campaña refleja una nueva era en la política estadounidense.