Las herramientas de inteligencia artificial para la detección del cáncer de mama no están cumpliendo con las expectativas de los radiólogos. Un estudio reciente en Clinical Imaging reveló que aproximadamente la mitad de los 215 miembros de la Society of Breast Imaging ya utilizan herramientas de IA aprobadas por la FDA, y un 11% planea hacerlo. Sin embargo, solo una pequeña proporción considera que la IA influye significativamente en sus decisiones clínicas.
El autor principal, Joud Almogati de UC San Diego Health, indicó que solo el 35% de los encuestados reporta tasas de recuerdo más bajas, mientras que un 9% observa menos biopsias innecesarias. Además, el 29% menciona una reducción del agotamiento laboral, cifras muy por debajo de las expectativas iniciales. Muchos profesionales ven la IA principalmente como una segunda opinión.
Entre los principales obstáculos se encuentran los costos y la falta de apoyo institucional. A lo largo de la última década, algunos investigadores de IA predijeron que los radiólogos perderían sus empleos, afirmaciones que han resurgido en la actualidad en relación con el trabajo basado en computadoras.