En mayo de 2026, OpenAI presentó un contraejemplo a la "Conjetura de Distancia Unitaria", un problema que había permanecido sin resolver desde 1946 en la teoría de grafos geométricos. Este hallazgo se suma a otros logros de la inteligencia artificial (IA) en matemáticas, que han permitido resolver problemas que desafiaron a los matemáticos durante décadas, incluyendo otros problemas asociados con el famoso matemático húngaro Paul Erdős.
La comunidad matemática muestra sentimientos encontrados ante estos avances. Algunos investigadores, como Abhishek Saha de la Universidad Queen Mary de Londres, consideran que las IA son herramientas útiles en su trabajo. Saha menciona que un día de uso de GPT-5.5 Pro le permitió realizar tareas que antes le llevarían semanas, transformando su papel en el proceso de investigación.
Sin embargo, hay quienes ven a la IA como una amenaza. La creciente capacidad de estos modelos para encontrar patrones y generar pruebas verificables ha llevado a un debate sobre la obsolescencia de la profesión matemática. A pesar de esto, cada día surgen más noticias sobre el uso de IA en matemáticas, y se espera que la industria se divida entre quienes se adaptan a estas nuevas tecnologías y quienes permanecen escépticos.