El nuevo videojuego de Blue Manchu, Godzone 6, busca innovar dentro del género de los simuladores inmersivos (imsim) al abordar un problema que ha preocupado a su cofundador, Jonathan Chey. Con una trayectoria que incluye su trabajo en BioShock, Chey ha reflexionado sobre la mecánica de los plasmidos del clásico juego, cuestionando la efectividad de ofrecer múltiples opciones si los jugadores tienden a elegir solo una.
Chey considera que el sistema de plasmidos, aunque icónico, puede llevar a los jugadores a no experimentar completamente el juego, ya que muchos se aferran a una sola habilidad. Este razonamiento ha influido en la creación de Godzone 6, que incorporará elementos de roguelikes y juegos de construcción de mazos. “El modelo de roguelike ayuda a comprimir el ciclo de repetición”, explica Chey, lo que permitirá a los jugadores explorar diversas mecánicas en cada partida.
La propuesta de Godzone 6 está diseñada para ofrecer opciones aleatorias y una selección limitada, lo que incentivará a los jugadores a experimentar con diferentes habilidades. Chey espera que esta mecánica fomente una mayor exploración y diversidad en la jugabilidad, resolviendo así la insatisfacción que siente respecto a su experiencia con BioShock.