Un análisis revela que los desarrolladores chinos están eludiendo las estrictas restricciones de acceso de Anthropic, adquiriendo tokens para el modelo de inteligencia artificial Claude a un precio aproximado del diez por ciento del oficial. Este mercado gris está prosperando a pesar de las medidas de geobloqueo y verificación implementadas por la compañía. Las "estaciones de transferencia", que actúan como proxies API, permiten a los usuarios realizar solicitudes sin necesidad de tarjetas de crédito extranjeras o VPN.
Según Zilan Qian, investigador del Oxford China Policy Lab, estas estaciones son fundamentales para el acceso a modelos de IA, ya que enmascaran la ubicación de los usuarios y facilitan transacciones en yuanes a través de plataformas como WeChat o Alipay. Este sistema no solo desafía las restricciones de acceso, sino que también compromete la capacidad de Anthropic para monitorear el uso indebido de sus tecnologías.
Los clientes de estas estaciones incluyen laboratorios de IA, estudiantes, investigadores y desarrolladores, quienes buscan mejorar sus modelos aprendiendo de los resultados de modelos más avanzados. La proliferación de estas redes de proxies podría tener implicaciones significativas para la seguridad de la inteligencia artificial y el fraude en pagos e identidad en el país.